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Cuando llega el bebé

Seguridad alimentaria para futuras mamásYa puede enviar los anuncios sobre el nacimiento de su bebé puesto que, ¡su angelito finalmente ha llegado! Ya ha completado los primeros nueve meses del viaje. Ahora sabrá cómo usted, los abuelos y las personas que cuidarán al bebé pueden colaborar para conservar los alimentos del bebé seguros a partir de este momento.

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Las enfermedades transmitidas por los alimentos son un problema de salud grave, especialmente para el recién nacido y para el resto de sus hijos. En los EE.UU., 800,000 enfermedades afectan a niños menores de 10 años cada año. Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables a las enfermedades transmitidas por los alimentos porque sus sistemas inmunitarios no están suficientemente desarrollados para defenderse de las infecciones de origen bacteriano transmitidas por los alimentos. Por eso, debe tomar precauciones adicionales al manipular y preparar sus alimentos.

Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables a las enfermedades transmitidas por los alimentos porque sus sistemas inmunitarios no están suficientemente desarrollados para defenderse de las infecciones de origen bacteriano transmitidas por los alimentos. De hecho, 800,000 enfermedades afectan a niños menores de 10 años en los EE.UU. cada año. 


Lavado de las manos

El primer paso para mantener a sus hijos seguros

Las bacterias se pueden adherir a las manos y trasmitirse al bebé a través de:

  • Pañales con heces y orina
  • Carne de res, pollo, pescados y huevos crudos.
  • Mascotas, como perros, gatos, tortugas, serpientes, aves y lagartijas
  • Tierra

Lavado de las manos puede eliminar las bacterias nocivas; por lo tanto, láveselas a menudo para contribuir a evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos. Además, enseñe a sus hijos cómo y cuándo deben lavado de las manos.

3 pasos fundamentales para lavado de las manos

  1. Mójese bien las manos con agua tibia y agregue jabón.
  2. Frótese bien las manos, muñecas, uñas y espacios entre los dedos durante, al menos, 20 segundos.
  3. Enjuague y luego seque las manos con una toalla de tela limpia o use una toalla de papel para eliminar los gérmenes.

“Lavado de las manos es una de las medidas más importantes que los padres pueden tomar para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos en sus hijos”.— FDA

Se debe lavar las manos:

  • Antes y después de manipular alimentos.
  • Después de ir al baño, cambiar pañales o tocar mascotas.

¿Se lavan las manos?

Según un estudio de la Pennsylvania State University realizado en madres con bebés menores de cuatro meses:

41% no se lava las manos después de tocar animales

32% no se lava las manos después de cambiar los pañales del bebé

15% no se lava las manos después de ir al baño

10% no se lava las manos después de manipular carne de res cruda

5% no se lava las manos después de realizar trabajos de jardinería o de trabajar con tierra.

Enfermedades transmitidas por los alimentos: Cuándo se debe llamar al médico

La prevención es la clave para proteger a sus bebés de las infecciones. Sin embargo, pueden producirse errores al manipular los alimentos. Si su bebé presenta cualquiera de los siguientes síntomas, es posible que tenga una enfermedad transmitida por los alimentos y deba consultar al médico:

  • Diarrea con sangre
  • Fiebre alta y prolongada
  • No ingiere líquidos
  • No puede retener nada en el estómago a causa de los vómitos

En estos casos, lleve inmediatamente a su bebé al médico o proveedor de servicios de salud ya que éste puede diagnosticar correctamente enfermedades transmitidas por los alimentos, identificar la bacteria específica, si fuera necesario, y recetar el tratamiento más apropiado.


Manipulación en forma segura de los alimentos del bebé

Proteja a su bebé y a sus hijos pequeños siguiendo estas recomendaciones sobre lo que DEBE Y NO DEBE HACER para preparar y manipular los alimentos en forma segura.

DEBE

  • Seguir las recomendaciones del fabricante para preparar los biberones y antes de llenarlos con fórmula o leche. Fíjese en la fecha de vencimiento de los tarros de fórmula.
  • Verificar que el botón de seguridad que se encuentra en la tapa de los frascos de alimento para bebés esté hacia abajo. No use el producto si dicho botón no salta al abrir el frasco. Bote los frascos que tengan el vidrio trizado o las tapas oxidadas.
  • Utilizar detergente y agua caliente para lavar licuadoras, procesadoras de alimentos y utensilios (incluso el abrelatas) que estén en contacto con los alimentos del bebé. Enjuáguelos bien con agua caliente después de lavarlos.
  • Transportar los biberones y los alimentos en una nevera con aislamiento térmico cuando viaje con el bebé. No debe utilizar productos perecederos (leche, fórmula o alimentos) que hayan estado fuera del refrigerador o sin una fuente de frío durante más de dos horas. El frío evita que la mayoría de las bacterias nocivas se multipliquen. 
  • Congele las comidas caseras para bebé en una cubitera. Nota: Un cubo equivale a una porción. Cubra la cubitera con un envoltorio plástico resistente y colóquela en el congelador. Una vez que los cubos de comida estén congelados, póngalos en una bolsa para congelador o en un recipiente hermético y escriba la fecha. Guárdelos por un máximo de tres meses (bote los alimentos no utilizados después de tres meses). Como alternativa, también puede utilizar frascos pequeños para congelar la comida. Deje aproximadamente 1/2 pulgada de espacio en la parte superior porque los alimentos se expanden una vez congelados.

NO DEBE

  •  No preparar más fórmula de la que necesita. El producto se puede contaminar mientras lo prepara. Si se prepara una gran cantidad de fórmula y no se refrigera en forma adecuada, cualquier bacteria presente puede multiplicarse. Cuanto más bacterias haya, más probabilidades habrá de que se produzcan enfermedades transmitidas por los alimentos. Al preparar la fórmula en menores cantidades, de acuerdo a lo que necesite, se reduce enormemente la posibilidad de contaminación. Si utiliza formula en polvo, reconstitúyala inmediatamente antes de alimentar al bebé. Si utiliza líquidos concentrados, o productos listos para el bebé, siga las instrucciones del fabricante en la etiqueta.
  • No poner el biberón de nuevo en el refrigerador si el bebé no lo termina. Las bacterias nocivas del interior de la boca del bebé pueden introducirse en el biberón durante la alimentación y desarrollarse y multiplicarse incluso después de refrigerarlo (algunas bacterias pueden crecer a temperaturas de refrigeración) y recalentarlo. La temperatura que se necesita para eliminar las bacterias nocivas es extremadamente alta por lo que no es apta para el consumo del bebé. Además, no es bueno recalentar reiteradamente la fórmula ya que se pueden perder muchos nutrientes.
  • No alimentar al bebé con un frasco de alimento para bebés y luego ponerlo en el refrigerador. La saliva de la cuchara puede contaminar el resto de la comida por lo que es mejor que ponga una porción normal en un plato. Refrigere el alimento que haya quedado en el frasco. Bote el alimento sobrante.
  • No utilizar miel como endulzante para instar al bebé a tomar agua del biberón. El consumo de miel en niños menores de un año no es seguro ya que puede contener el organismo Clostridium botulinum que puede provocar enfermedades graves o la muerte.
  • No darles leche cruda o sin pasteurizar ni jugo de fruta o de verduras sin pasteurizar a lactantes o niños pequeños. La leche o el jugo sin pasteurizar pueden contener bacterias nocivas. Los jugos sin pasteurizar se encuentran normalmente en las secciones de alimentos refrigerados de almacenes, tiendas de alimentos saludables, fábricas de jugos o mercados agrícolas. Dichos jugos deben tener esta advertencia en la etiqueta: ADVERTENCIA: Este producto no ha sido pasteurizado y, por lo tanto, puede contener bacterias nocivas que pueden provocar graves enfermedades en niños, ancianos y personas con el sistema inmunitario debilitado. Nota: Es posible que los jugos recién exprimidos y vendidos por vaso, como ocurre en mercados agrícolas, puestos callejeros y algunos bares especializados en jugos, no estén pasteurizados ni tratados de ningún modo que garantice su seguridad. A estos productos no se les requiere etiquetas de advertencia por lo que los niños pequeños no deberían consumirlos. Si no tiene la seguridad de que el jugo ha sido procesado para la eliminación de bacterias nocivas, no consuma el producto o hiérvalo para eliminar toda bacteria nociva. 
  • No dejar la fórmula a temperatura ambiente por más de dos horas. Las bacterias nocivas pueden crecer rápidamente en los alimentos a temperatura ambiente. Bote la fórmula que haya quedado expuesta durante más de dos horas.
  • No colocar los pañales sucios en la misma bolsa en que guarda los biberones o los alimentos. Las bacterias nocivas provenientes de un pañal sucio pueden propagarse a la comida del bebé.
  • No dar a los lactantes “té” preparado a partir de anís estrellado. El “té” preparado con anís estrellado se ha relacionado con enfermedades que afectan a los lactantes. Las enfermedades van desde efectos neurológicos graves, como crisis epilépticas, hasta vómitos, temblores y movimientos oculares rápidos. Para más información, consulte www.fda.gov/bbs/topics/news/2003/new00941.html.

Dos maneras de calentar la leche materna o la fórmula

(para biberones con accesorios desechables o biberones de plástico resistente o de vidrio)

  1. En agua caliente
    Coloque el biberón debajo del agua caliente del grifo hasta que alcance la temperatura deseada. Esto llevará uno o dos minutos.
  2. En la cocina
    Caliente agua en una cacerola. Retire la cacerola del fuego y coloque el biberón hasta que esté tibio.

Nota especial: Al calentar la leche del bebé, siempre agite el líquido para emparejar la temperatura y pruébelo en el dorso de su mano, no en la muñeca (ésta es una de las zonas menos sensibles al calor), antes de darle de tomar al bebé. Cuando la leche se sienta tibia, está “lista para el bebé”.

Evite usar el microonda para calentar leche materna o fórmula. Estudios han demuestrado que los microondas calientan la leche y los alimentos de su bebé en forma despareja. Esto puede resultar en que parte del alimento este hirviendo o tan caliente como para quemar la boca y la garganta del bebé.

Calentar de forma segura alimentos sólidos en el microondas

Algunos estudios demuestran que cuando el alimento para bebé se coloca en el microondas en un frasco, a menudo se calienta en forma despareja. Las zonas más calientes se encuentran en el centro del alimento. Las zonas más frías se encuentran próximas a los costados de vidrio, lo que podría hacerle creer que la comida no está lo suficientemente caliente. Tenga en cuenta estas advertencias cuando caliente en microondas el alimento para bebé.

  • No caliente el alimento para bebé en el microondas dentro del frasco. Por el contrario, pase el alimento a un plato antes de calentarlo en el microondas. De esta manera, podrá revolverlo y probar la temperatura.
  • Caliente en el microondas 4 onzas de alimento sólido en un plato durante aproximadamente15 segundos a potencia alta. Revuelva constantemente, deje reposar durante 30 segundos, y pruebe antes de darle de comer al bebé.
  • No caliente en el microondas alimentos a base de carne de res para bebés, bastones de carne o huevos. Para eso, utilice la cocina. Estos alimentos tienen un alto contenido de grasa, y dado que los microondas calientan las grasas más rápido que otras sustancias, pueden salpicar y calentarse excesivamente.

Nota especial: Cuando caliente la comida del bebé, revuelva constantemente, deje reposar durante 30 segundos y pruébela antes de darle de comer al bebé. Cuando los alimentos se sientan tibios, están “listos para el bebé”.

Cómo guardar la leche materna

Es fundamental manipular y guardar la leche materna con cuidado para preservar sus cualidades especiales. Esta es la manera correcta de guardar la leche materna.

  • Coloque la leche materna en el refrigerador si la va utilizar dentro de 24 horas. De lo contrario, deberá congelarla, pero sólo por un máximo de tres a seis meses. Colóquele la fecha cuando la congele.
  • Guarde la leche materna en la parte posterior del congelador y no en la puerta de éste. La puerta es el lugar más caliente del congelador.

ALMACENAMIENTO SEGURO DE LA COMIDA DEL BEBÉ

LÍQUIDOS
Refrigerador
Congelador
Leche materna extraída
24 horas
3 a 6 meses.
Fórmula (almacenada en biberones individuales para bebés)
2 días
No se recomienda
Leche entera
5 días
3 meses
Leche evaporada reconstituida
3 a 5 días
No se recomienda
SÓLIDOS - (abiertos o recién elaborados)
 Refrigerador
 Congelador
Frutas y verduras tamizadas
2 a 3 días
6 a 8 meses
Carnes de res y huevos tamizados
1 día
1 a 2 meses
Combinaciones de carne de res/ verduras
1 a 2 días
1 a 2 meses
Comida casera para bebés
1 a 2 días
3 a 4 meses

Consejos importantes para su bebé que debe recordar

  • No deje a temperatura ambiente los alimentos para bebés ya sean sólidos o líquidos durante más de dos horas.
  • No guarde nuevamente en el refrigerador los biberones o el alimento que el bebé no consuma.
  • Para reducir el riesgo de atragantamientos, supervise a los bebés y niños pequeños cuando estén comiendo y enséñeles a masticar bien la comida. (Adicionalmente, la Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los niños menores de 4 años no sean alimentados con comidas redondas y duras a no ser que estas estén cortadas en pequeños trozos no mayores a media pulgada)
    Para obtener más información: MedlinePlus: Asfixia.

Para obtener más información sobre fórmulas para bebés y cómo informar problemas, visite Preparados para Lactantes 

Para obtener información sobre la seguridad de los alimentos, llame a la Línea de información de alimentos de la FDA: 1-888-SAFE FOOD.

Page Last Updated: 06/24/2014
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