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U.S. Department of Health and Human Services

Vaccines, Blood & Biologics

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La Importancia de la Vacunación para el Personal Relacionado con el Cuidado de la Salud

Con la temporada anual de la gripe (la influenza o flu) en curso, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) está instando a las organizaciones del cuidado de la salud a que aseguren que los programas de la vacunación contra la gripe estén disponibles para todo el personal relacionado con el cuidado de la salud (PCS).

Debido a que el PCS no vacunado puede ser una de las causas principales de brotes en instalaciones médicas, los programas anuales de inmunización en el lugar de trabajo pueden disminuir la probabilidad de contraer la gripe y la posibilidad de infectar a otros. Por lo tanto, como parte de la misión de velar por la seguridad del paciente, los establecimientos del cuidado de la salud deben incluir un programa de vacunación contra la gripe para el todo el personal relacionado a la atención médica.

A pesar de los beneficios de la inmunización, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estima que sólo un 40% del PCS es vacunado cada año en la nación. Los estudios han demostrado que las bajas tasas de vacunación entre el PCS han contribuido a los brotes de gripe en los hospitales y otras instalaciones médicas, poniendo innecesariamente a los pacientes en mayor riesgo de contraer la gripe y de sufrir posibles complicaciones mayores. La inmunización anual de los que cuidan la salud de otros protege a empleados, sus familias y a pacientes, y puede reducir las muertes relacionadas a la gripe entre personas en alto riesgo de complicaciones por la gripe.

PCS se refiere a todas las personas pagadas y sin pagar que trabajan para cuidar la salud de otros y que tienen el potencial de exponer a pacientes y/o se exponen a materiales infecciosos, incluyendo substancias provenientes del cuerpo, equipos y suministros médicos contaminados, las superficies ambientales contaminadas, y aire contaminado.

El PCS podrían incluir (pero no están limitados a) médicos, enfermeras, asistentes de enfermería, terapeutas, técnicos, personal de servicios médico de emergencia, el personal o asistentes dentales, farmacéuticos, personal de laboratorio, personal de autopsia, los estudiantes y aprendices, personal contratado pero no empleado por la instalaciones médicas, y las personas (por ejemplo, personal de oficina, programas de nutrición, mantenimiento, limpieza, lavandería, seguridad, y facturación, y los voluntarios) que no participan directamente en el cuidado de los pacientes, pero que potencialmente puedan estar expuestos a agentes infecciosos que se pueden transmitir a y por el PCS y pacientes.

Estas recomendaciones aplican a el PCS en hospitales de cuidado agudo, residencias de ancianos, centros de enfermería especializada, los consultorios médicos, centros de atención de urgencia, y ambulatorios, así como a las personas que proporcionan cuidado de salud en el hogar y los servicios de emergencia médica.

Un hospital evaluó el impacto de la vacunación del PCS y pacientes hospitalizados, y registró un aumento en la cobertura de inmunización del 4% al 67% sobre 12 temporadas de la gripe. Durante ese tiempo, los casos de gripe en el PCS, confirmados por laboratorio, disminuyeron de 42% a 9%. Además, los casos de gripe nosocomiales (adquirida en el hospital) entre pacientes disminuyeron de 32% a 0%.

Estudios han demostrado que algunos de los principales elementos disuasorios a la inmunización son las preocupaciones relacionadas con la inocuidad y la eficacia de la vacuna contra la gripe. Sin embargo, cada año la vacuna se somete a una revisión por la FDA para asegurar su inocuidad y su potencia antes de que sea aprobada para inmunizar la población. La creencia errónea de que la vacuna contra la gripe causa la gripe, y la idea de que no se encuentran en situación de riesgo es también otra razón por la cual muchos del PCS deciden no vacunarse.

El hecho es que los adultos sanos pueden transmitir el virus de la gripe a otra persona un día antes de comenzar los síntomas, y que pueden continuar infectando a otros hasta cinco días después de enfermarse. Por lo tanto, es posible que un adulto sano, sin saberlo, propague el virus a pacientes en alto riesgo de complicaciones graves por la gripe.

Este riesgo ha sido uno de los principales factores que han motivado a muchas de las principales sociedades médicas profesionales a aprobar y publicar recomendaciones que requieren inmunización del PCS que atienden directamente a pacientes. De hecho, algunos estados y organismos de salud han adoptado programas de vacunación obligatoria para ayudar a disminuir la probabilidad de contraer la gripe y la posibilidad de infectar a otros.

La iniciativa para mejorar la vacunación contra la influenza para el PCS es apoyado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), la Fundación Nacional de Enfermedades Infecciosas (NFID, por sus siglas en inglés), la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, el Colegio Americano de Medicos, y la Comisión Conjunta sobre Acreditación de Organizaciones de Cuidado de la Salud (JCAHCO, por sus siglas en inglés).

La FDA insta a los centros de salud a educar a su PCS acerca de los beneficios de la vacunación contra la influenza y posibles consecuencias en la salud por la enfermedad gripal para ellos mismos y sus pacientes. Se le anima a los sistemas de asistencia sanitaria a aplicar o ampliar los programas de inmunización para los pacientes y el personal. En un esfuerzo por mejorar las tasas de vacunación entre el PCS, HHS ha desarrollado un “kit de herramientas” para promover la Iniciativa para Mejorar la Vacunación entre PCS Contra la Influenza. Esta serie de herramientas le ofrece a los sistemas de atención de la salud un amplio paquete educativo diseñado para ayudar a ejecutar programas anuales de vacunación contra la influenza, o mejorar los existentes.