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FDA News Release

Declaración del Dr. Ned Sharpless y Frank Yiannas, comisionado interino y subcomisionado de la FDA, respectivamente, instando a todos los sectores de la industria papayera a que mejoren sus prácticas para proteger mejor a los consumidores

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Todos los días, los estadounidenses disfrutan de un abundante suministro de alimentos que se cuenta entre los más seguros del mundo. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) trabaja incansablemente para asegurarse de que los alimentos disponibles para los consumidores, ya sea que se produzcan en el país o en el extranjero, cumplan con los requisitos de inocuidad alimentaria de la FDA y de que utilicemos todas las herramientas disponibles para garantizar el cumplimiento.

Conforme la demanda y los gustos continúan impulsando cambios en el mercado, el deseo de los consumidores de contar con una variedad de productos disponibles durante todo el año ha aumentado la cantidad de alimentos importados que se ofrecen a la venta en los Estados Unidos. Para seguirle el paso a esta tendencia, hemos redoblado nuestros esfuerzos para garantizar la inocuidad de los alimentos importados. Esto incluye dar a conocer una nueva Estrategia para la Inocuidad de los Alimentos Importados y solicitar nuevos fondos al Congreso en apoyo de nuestra labor.

Si bien continuamos enfocándonos en virar nuestra labor para mantener la inocuidad alimentaria, de la respuesta a la prevención, sabemos que hay ocasiones en las que de todos modos tendremos que responder a los problemas conforme se presenten, como los brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos. Esto es de particular importancia cuando vemos las tendencias recurrentes de enfermedades relacionadas con productos específicos. Por ejemplo, la papaya fresca. Este producto suele comerse crudo, sin cocinar ni procesar para eliminar los peligros microbianos, y, por consiguiente, la forma en que se cultiva, cosecha, empaca, almacena, procesa y distribuye es de crucial importancia para reducir al mínimo el riesgo de que se contamine con patógenos que afectan a los seres humanos.

Desafortunadamente, desde 2011, los consumidores estadounidenses se han visto expuestos a ocho brotes causados por serotipos de Salmonella vinculados a la papaya fresca importada. Y, justo en junio, comenzamos una investigación sobre un brote de infecciones con el virus de la salmonella de la cepa Uganda ligados al consumo de papaya fresca entera inmportada de México. Si bien el brote de 2019 está en curso, los primeros siete representaron casi 500 casos de la enfermedad, más de 100 hospitalizaciones y dos muertes dados a conocer.

Esta tendencia tiene que parar. La pauta de brotes recurrentes que hemos observado desde 2011, incluyendo los casos de 2019, han involucrado infecciones por Salmonella que derivan de papaya cultivada en México, o que se sospecha que están relacionadas con ella. La naturaleza recurrente de estos brotes es un claro indicio de que se debe hacer más en todos los sectores de la industria papayera para proteger a sus clientes y cumplir con sus obligaciones legales. Esto abarca a los productores, los importadores e incluso a los minoristas que pueden y deben hacer más.

Por eso, hoy hemos extendido una carta instando a todos los sectores de la industria papayera a que tomen medidas para prevenir estos brotes en el futuro. Estamos instando a los productores, a los empacadores, a los transportistas y a los minoristas de la industria a que verifiquen sus operaciones y hagan todos los cambios necesarios para reforzar las salvaguardas de salud pública.

Nuestra carta hace un llamado a la industria papayera para que evalúe los factores que hacen que los cultivos sean vulnerables a la contaminación. Si se identifica un patógeno transmitido por los alimentos en el cultivo o en el entorno de cultivo, debe realizarse un análisis de la causa de raíz para determinar la fuente probable de contaminación. Se deben instaurar procedimientos y prácticas que reduzcan al mínimo tal contaminación.

Aconsejamos encarecidamente a la industria papayera que examine el uso y monitoreo del agua utilizada para cultivar, rociar (pesticidas o fungicidas), mover, enjuagar o encerar los cultivos para identificar y reducir al mínimo los riesgos de sufrir posibles peligros. Todos los sectores de la industria deben adoptar las herramientas y prácticas necesarias para mejorar la trazabilidad, ya que las papayas son un producto perecedero, con el fin de facilitar la más rápida identificación del producto involucrado para agilizar su retiro del comercio, prevenir una mayor exposición del consumidor y enfocar adecuadamente cualquier medida de retiro del mercado.

Y, por último, deben financiar y participar de manera activa en la investigación de la inocuidad alimentaria para identificar las posibles fuentes y rutas de contaminación por patógenos microbianos, y establecer controles preventivos en función de los datos y del riesgo.

En respuesta a este brote más reciente de salmonella de la cepa Uganda, la FDA envió un equipo de inspección a la empacadora y el campo agrícola que se vincularon a las papayas contaminadas mediante operaciones de rastreo y pruebas epidemiológicas. Los hallazgos de estas visitas se harán públicos cuando concluya su investigación. También hemos aumentado el muestreo y las pruebas detección para la papaya en la frontera. Además, la dependencia está colaborando de manera activa con nuestros homólogos del gobierno mexicano en relación con el brote actual, a través de la Oficina de la FDA para Latinoamérica, con el fin de encontrar formas de fomentar nuestras labores de prevención en colaboración.

La ley federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos de los Estados Unidos prohíbe a los productores de alimentos introducir (o entregar para su introducción) en el comercio interestatal alimentos adulterados (o sea, alimentos potencialmente perjudiciales para los consumidores). Además, la ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos (FSMA, por sus siglas en inglés) tiene nuevos requisitos. La Regla de Inocuidad de las Frutas y las Verduras establecida al amparo de la FSMA fija estándares científicos mínimos en función de los riesgos para los campos agrícolas tanto nacionales como extranjeros, para el cultivo, cosecha, empaque y almacenamiento seguros de las frutas y verduras contempladas, incluyendo la papaya. Otra regla de la FSMA, la concerniente al Programa de Verificación de Proveedores Extranjeros (FSVP, por sus siglas en inglés), responsabiliza a los importadores de verificar que los alimentos que introducen a los Estados Unidos, como la papaya, se hayan producido de una manera que cumpla con los estándares de seguridad estadounidenses.

Asumimos nuestra responsabilidad de proteger la salud pública muy en serio, y continuaremos utilizando todas las facultades de control y herramientas de cumplimiento que tenemos disponibles para hacerlo. Así, el día de hoy también estamos extendiendo una carta de advertencia a un importador de papaya, Agroson's LLC, luego de que la FDA realizó una investigación en sus instalaciones junto con el brote actual. Esta investigación develó contravenciones significativas a la ley federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos. Tenga la seguridad de que la FDA continuará reforzando las salvaguardas e impidiendo que se importen papayas contaminadas a los Estados Unidos. Nuestra labor también incluye actividades de educación, divulgación, capacitación e investigación diseñadas para apoyar los esfuerzos de los agricultores por mantener la inocuidad de sus cultivos para los consumidores.

Aunque las medidas tomadas el día de hoy se centran en la industria papayera, los brotes recurrentes que se presentan con cualquier producto básico son inaceptables, desde una perspectiva de salud pública. Sabemos que la industria debe hacer más, pues los brotes de enfermedades reiterados representan una amenaza para la salud pública. En tales situaciones, corresponde a todos los sectores de la industria trabajar de la mano para investigar la causa, revisar los procedimientos y prácticas de inocuidad de los alimentos, y actuar para prevenir nuevos brotes.

Debemos tomar medidas colectivas para eliminar la amenaza que representan los brotes recurrentes para los consumidores, y esperamos colaborar con la industria papayera y con todos los productores de alimentos para asegurarnos de que el suministro de alimentos en los Estados Unidos siga siendo uno de los más seguros del mundo.

La FDA, una dependencia del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, protege la salud pública asegurando la protección, eficacia y seguridad de los medicamentos tanto de uso veterinario como para los seres humanos, las vacunas y otros productos biológicos destinados a su uso en seres humanos, así como de los dispositivos médicos. La dependencia también es responsable de la protección y seguridad de nuestro suministro nacional de alimentos, los cosméticos, los suplementos alimenticios y los productos que emiten radiación electrónica, así como de la fiscalización de los productos de tabaco.

 

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Media:
Gloria Sánchez-Contreras
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