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U.S. Department of Health and Human Services

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La FDA está estudiando de cerca los jabones ‘antibacterianos’

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close up view of Drug Facts label from a bottle of hand soap showing the Active Ingredient Triclosan

Sustancias químicas añadidas a los jabones antibacterianos, tales como triclosan, se enlistan en la etiqueta de Información del Medicamento.

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En esta página:

Cuando compra jabones antibacterianos, ya sean de tocador o líquidos para el cuerpo, ¿busca usted la barra o botella con la etiqueta que dice “antibacteriano”? ¿Piensa que estos productos, además de mantenerlo limpio, reducirán el riesgo de que se enferme o le pase los gérmenes a otras personas?

No necesariamente, según los expertos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Todos los días, los consumidores utilizan los jabones y geles antibacterianas en el hogar, el trabajo, la escuela y en otros lugares públicos. Particularmente, porque muchos consumidores los utilizan, la FDA cree que debe haber beneficios comprobados para sustentar cualquier riesgo potencial.

De hecho, no hay evidencia de que los jabones antibacterianos de venta libre que existen en el mercado sean más eficaces para prevenir las infecciones que el mero uso de agua y jabón común y corriente, señala la Dra. Colleen Rogers, PhD., una de las principales microbiólogas de la FDA.

Es más, los productos de jabón antibacteriano contienen ingredientes químicos, tales como el triclosán y el triclocarbán, los cuales acarrear riesgos innecesarios, puesto que sus beneficios no han sido comprobados.

“Nuevos datos sugieren que los riesgos asociados con el uso diario a largo plazo de los jabones antibacterianos pueden superar los beneficios”, afirma Rogers. Hay indicios de que ciertos ingredientes de estos jabones pueden contribuir a la resistencia bacteriana a los antibióticos y pueden tener efectos hormonales inesperados que preocupan a la FDA.

A la luz de esta información, la agencia dio a conocer el 13 de diciembre de 2013 una regulación propuesta que obligaría a los fabricantes a proporcionar datos más concretos para demostrar la seguridad y eficacia de los jabones antibacterianos. La regulación propuesta sólo incluye aquellos jabones antibacterianos, ya sean de tocador o líquidos para el cuerpo, que se utilizan con agua. No se aplica a los desinfectantes de manos, toallitas para las manos o los jabones antibacterianos que se utilizan en los entornos de atención médica, como hospitales.

Según Rogers, las pruebas de laboratorio que históricamente se han empleado para evaluar la eficacia de los jabones antibacterianos no prueban de modo directo el efecto de un producto sobre la prevalencia de infecciones. Eso cambiaría con la presente propuesta de la FDA, la cual exigiría estudios que prueben de manera directa la capacidad de un jabón antibacteriano para aportar un beneficio clínico mejor que lavarse con un jabón que no sea antibacteriano, explica Rogers.

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¿Qué hace que un jabón sea “antibacteriano”?

Los jabones antibacterianos (a veces llamados antimicrobianos o antisépticos) contienen ciertos ingredientes químicos ausentes en los jabones comunes. Estos ingredientes se añaden a muchos productos comerciales en un esfuerzo por reducir o prevenir la contaminación bacteriana. Además del triclosán y el triclocarbán, estos ingredientes incluyen el cloruro de benzalconio, el cloruro de bencetonio y el cloroxilenol, entre otros.

Un gran número de jabones líquidos que llevan la etiqueta de “antibacteriano” contienen triclosán, un ingrediente que inquieta a muchos grupos ambientalistas y de la industria. Estudios en animales han demostrado que el triclosán puede alterar el funcionamiento de las hormonas en el cuerpo. Si bien los datos que muestran efectos en los animales no siempre predicen los efectos en los seres humanos, estos estudios preocupan también a la FDA y merecen investigarse más a fondo para entender mejor cómo podrían afectar a las personas. Además, estudios de laboratorio han indicado la posibilidad de que el triclosán contribuya a volver a las bacterias resistentes a los antibióticos. Dicha resistencia puede tener consecuencias significativas sobre la eficacia de los tratamientos médicos.

Más aún, datos recientes sugieren que la exposición a estos ingredientes activos es mayor de lo que se pensaba, dando pie a la preocupación sobre los riesgos potenciales relacionados con su uso habitual y en el transcurso del tiempo.

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Una oportunidad para intervenir

La FDA exhorta a los consumidores, profesionales de salud, a los grupos ambientalistas, a los científicos, a los representantes de la industria y a otros a que debatan y sopesen la regulación propuesta y la información. El período de comentarios se extiende por 180 días.

Entre tanto, la FDA hace hincapié en que lavarse las manos es una de las medidas más importantes que pueden tomar las personas para evitar enfermarse y prevenir que los gérmenes se propaguen a los demás. Otra buena fuente de consejos e información sobre los beneficios del lavado apropiado de manos la ofrece el Centro para el  Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Los consumidores pueden visitar http://www.cdc.gov/spanish/especialesCDC/LavarManos/

¿Cómo identifico los productos antibacterianos?

  • La mayoría de ellos tienen la palabra “antibacteriano” en la etiqueta; y
  • La presencia de una etiqueta de información farmacológica en el jabón de tocador o líquido para el cuerpo es un indicio seguro de que el producto contiene ingredientes antibacterianos. Los cosméticos deben enumerar sus ingredientes, pero no es obligatorio que cuenten con una etiqueta de información farmacológica.

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La FDA y la EPA hacen equipo para bregar con el triclosán

La FDA y la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) han venido colaborando muy de cerca en asuntos científicos y de normatización relacionados con el triclosán. Este esfuerzo conjunto ayudará a asegurar que haya congruencia a todos los niveles del gobierno en el control de esta sustancia química.

Sin embargo, las dos dependencias evalúan los efectos del triclosán desde dos perspectivas diferentes.

La EPA controla el uso del triclosán como pesticida y está por actualizar la evaluación sobre sus efectos cuando se utiliza de esta forma. La FDA se concentra en los efectos del triclosán cuando los consumidores lo utilizan de manera cotidiana en jabones líquidos para el cuerpo y de tocador. Al compartir la información, ambas dependencias estarán en mejor posición de medir la exposición y los efectos del triclosán, y cómo estos usos diferentes que se le dan pueden afectar la salud humana.

Para obtener más información acerca de la evaluación más reciente de la EPA sobre el triclosán y su actualización ahora en marcha, visite: http://www.epa.gov/pesticides/reregistration/triclosan/triclosan-questions.htm

La EPA evalúa de nuevo todos los ingredientes activos de los pesticidas cada 15 años. El Plan de Trabajo Preliminar de la EPA para evaluar los riesgos del triclosán está disponible en el expediente EPA-HQ-OPP-2012-0811, en www.regulations.gov.

Este artículo está disponible en la página de Artículos para el consumidor de la FDA, en la cual se publican las últimas novedades sobre todos los productos controlados por la FDA.

16 de diciembre de 2013.

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