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No todo el mundo puede usar los quioscos para medir la presión arterial

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La conveniencia puede tener un precio. La próxima vez que se ponga en el brazo el brazalete de un quiosco para medir la presión arterial podría obtener una lectura errónea, a menos que sea del tamaño correcto.

Usar el tamaño de brazalete correcto es un factor clave para medir la presión arterial. Si es demasiado pequeño, la lectura será artificialmente alta, y si es demasiado grande, podría no funcionar en lo absoluto o arrojar una lectura erróneamente baja. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) advierte a los consumidores que los brazaletes de los quioscos públicos para medir la presión arterial no le quedan a cualquiera y podrían no ofrecer una lectura precisa a todos los usuarios.

Estos quioscos, que parecen una especie de mesa-banco para medir la presión arterial, están disponibles en muchos lugares públicos, tales como farmacias, tiendas, supermercados, gimnasios, aeropuertos, salones de belleza y hasta cafeterías. “Son de fácil acceso y fáciles de usar. Pero es engañoso pensar que todo el mundo puede usar estos dispositivos; no son unitalla”, aclara el Dr. Luke Herbertson, PhD, ingeniero biomédico de la FDA.

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El tamaño del brazalete sí importa

La presión arterial es un indicador importante de la salud cardiovascular. A la presión arterial alta (o hipertensión) se le conoce como el “asesino silencioso” porque puede no presentar síntoma alguno y aumenta el riesgo de sufrir derrames cerebrales, infartos, insuficiencias cardiacas, insuficiencias renales y la muerte. Entre mayor sea la presión arterial, mayor es el riesgo. La hipertensión afecta a casi uno de cada tres adultos en los Estados Unidos, y en la mayoría de los pacientes sólo se detecta cuando se mide su presión.

En una clínica o consultorio médico, esto se hace con brazaletes de diferentes tamaños para asegurar que la lectura de la presión arterial sea exacta. Por ejemplo, la presión arterial de un infante se mide con un brazalete extrapequeño para niños, pero para el brazo de un defensa de futbol americano tal vez se necesite uno extragrande para adultos.

No así en los quioscos. La mayoría nada más tiene un brazalete de tamaño fijo que sólo se ajusta a los brazos de un determinado tamaño. La lectura de la presión arterial es confiable únicamente si el tamaño del brazo del usuario entra dentro de la gama validada para ese tamaño de brazalete. Además, no todos los quioscos tienen el mismo tamaño de brazalete. No hay tal cosa como un brazalete de tamaño “normal” para un brazo “normal”.

¿Por qué es importante esto? Usar el tamaño de brazalete correcto es un factor decisivo al momento de medir la presión arterial. Si el brazalete no se ajusta bien a su brazo, la lectura será errónea.

“Diferentes quioscos tienen tamaños de brazalete diferentes que le quedarán a personas diferentes, así que es importante conocer la circunferencia de su brazo, porque no todos los dispositivos son iguales”, explica Stephen Browning, ingeniero biomédico de la FDA. “Muchas personas no entrarán dentro de la gama de tamaños de brazo para un quiosco en particular y la información del mismo no será confiable para ellos”.

Otros factores, incluyendo la manera en que alguien utiliza un dispositivo, pueden arrojar lecturas erróneas. “El usuario quizás no se haya colocado el brazalete en el brazo correctamente o tal vez no esté bien sentado. Estas cosas pueden afectar la precisión”, afirma Herbertson.

Por eso la gente no debe reaccionar de manera exagerada ante una lectura en particular de un quiosco.

“La hipertensión no se diagnostica apoyándose únicamente en una sola lectura. Las mediciones erróneas de la presión arterial pueden llevar a un diagnóstico equivocado de hipertensión o de hipotensión (presión arterial baja), y quienes necesitan atención médica podrían no procurarla al confundirse con estas lecturas erróneas”, señala Browning.

“La próxima vez que consulte a su médico, pregúntele si piensa que los quioscos para medir la presión arterial son adecuados para usted y, de ser así, aprenda a utilizarlos como es debido usando el tamaño de brazalete correcto para que pueda obtener lecturas precisas”, recomienda Herbertson.

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Consejos para los consumidores

Los consumidores utilizan los quioscos por diversos motivos: su médico tal vez les aconsejó vigilar los cambios en su salud, tal vez les preocupe la hipertensión o quizás sólo tengan curiosidad sobre su presión arterial.

Al igual que su frecuencia cardiaca, la presión arterial puede cambiar de manera repentina. Podría ser más alta durante una reunión muy tensa, después de una caminata enérgica o porque esté enfermo. Estas variaciones son normales. Por eso las personas con hipertensión miden su presión con frecuencia. Y los prestadores de servicios de salud a menudo dependen de las lecturas del propio paciente para confirmar la lectura hecha en el consultorio médico, de modo que los quioscos pueden ser útiles en muchas circunstancias.

Aunque tienen sus limitaciones, los quioscos para medir la presión arterial pueden proporcionar información valiosa cuando se usan correctamente y con la supervisión de un profesional de la salud.

Los prestadores de servicios de salud diagnostican la hipertensión en función de varias mediciones de la presión arterial a lo largo de cierto periodo de tiempo. Recuerde que una sola medición —en un quiosco o con otro dispositivo— no constituye un diagnóstico.

Este artículo aparece en la página de Artículos de Salud para el Consumidor de la FDA que muestra lo más reciente de todos los productos regulados por la FDA.

25 de junio de 2014

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Page Last Updated: 06/24/2014
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