For Consumers

Las terapias contra el lupus continúan evolucionando

Lupus: ¿Quién sufre de Lupus?_infografia

Fuente: Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y Colegio Estadounidense de Remautología


Subscrí­base para recibir artí­culos para el consumidor en español por email.

In English

En esta página:

Puede ser una enfermedad difícil de diagnosticar y de tratar. Su nombre es lupus y hasta 24,000 personas son diagnosticadas con la enfermedad todos los años en los Estados Unidos.
Mayo es el Mes Nacional de Concientización sobre el Lupus, una oportunidad para reflexionar acerca de esta enfermedad y los desafíos que plantea para los pacientes, los investigadores y los profesionales de la salud por igual. Hoy día, los científicos trabajan en muchos frentes para entender los fundamentos genéticos de la enfermedad, así como para crear terapias nuevas y más específicas para tratarla.

regrese al inicio

¿Qué es el lupus?

Lupus El lupus es una enfermedad que puede dañar muchas partes del organismo, incluyendo las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos y el cerebro. Es una enfermedad autoinmunitaria —o sea, una enfermedad que se presenta cuando el cuerpo erróneamente detecta su propio tejido como si fuera ajeno y se ataca a sí mismo— que puede ser mortal en algunos casos graves. Aunque personas de todas las razas pueden contraer la enfermedad, el número de casos nuevos es tres veces mayor entre las mujeres afroamericanas que entre las blancas que no son de origen hispano. Las mujeres afroamericanas tienden a contraer la enfermedad a una edad más temprana que las mujeres blancas no hispanas, y a presentar complicaciones más graves y potencialmente mortales. También es más común entre las mujeres de ascendencia hispana, asiática e indígena americana.

La causa subyacente del lupus no se conoce del todo y hay muchas variedades de la enfermedad .  La forma más común, llamada lupus eritematoso sistémico, por lo general ocasiona aftas o úlceras en la boca, sarpullido, fatiga, dolor en las articulaciones e inflamación, y también afecta los riñones.

Además, el lupus es una enfermedad crónica. “Con tratamiento, la enfermedad puede mitigarse, pero también pueda que reaparezca tarde o temprano. Aunque puede controlarse con medicamentos, una vez que la adquieres, la tendrás para siempre”, explica la Dra. Sarah Yim, M.D., reumatóloga de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). Una persona con lupus tendrá períodos buenos y períodos malos, advierte, y los síntomas pueden fluctuar, de leves o moderados, a graves.

regrese al inicio

¿Quiénes son los afectados?

Los cálculos sobre el número de personas con lupus en los Estados Unidos varían, de aproximadamente 300,000 personas a 1.5 millones. Según el Colegio Estadounidense de Reumatología, diez veces más mujeres que hombres tienen lupus, y la enfermedad suele comenzar entre los 15 y los 44 años de edad.

¿Qué es lo que hace que el lupus sea tan difícil de diagnosticar? A muchas personas puede catalogárseles como enfermas de lupus, pero todas pueden tener diferentes cosas que anden mal con su sistema inmunológico, aclara la Dra. Yim. Y muchos de los síntomas que puede presentar alguien con lupus no son específicos de la enfermedad y también pueden presentarse en otras afecciones, lo cual hace que sea difícil acertar en el diagnóstico.

La Dra. Jonca Bull, M.D., directora de la Oficina de Salud de las Minorías de la FDA, señala que aún hay una necesidad enorme de contar con mejores terapias, y que los científicos pueden estar a punto de encontrar terapias más refinadas que pongan los síntomas bajo control y consigan la remisión de las enfermedades relacionadas con la susceptibilidad al lupus, o que desempeñen alguna función en su formulación. En los últimos años, la Oficina de Salud de la Mujer de la FDA ha financiado varios estudios   relacionados con el lupus y otras enfermedades autoinmunitarias.

regrese al inicio

Terapias de propósito específico

El tratamiento del lupus depende de la parte del organismo que se vea afectada por la enfermedad y de la gravedad del problema. La FDA aprobó la aspirina, el primer medicamento para tratar el lupus, en 1948, y más tarde aprobó los corticosteroides, como la prednisona, que suprimen el sistema inmunológico y reducen la inflamación. En 1955, la dependencia aprobó el fármaco antipalúdico Plaquenil (hidroxicloroquina), que ayuda a aliviar algunos síntomas del lupus tales como la fatiga, el sarpullido, el dolor en las articulaciones o las úlceras bucales.

Parte de lo que hace la investigación del lupus tan difícil es que el problema exacto que presenta el sistema inmunológico es muy diferente de un paciente a otro, explica la Dra. Yim. Las nuevas investigaciones tratan de concentrarse en cuáles podrían ser los mejores blancos a atacar.

“En los últimos años se han descubierto tecnologías que pueden hacer que nuestras medicinas estén mejor dirigidas a actuar sobre la molécula o las moléculas específicas del sistema inmunológico que pudieran estar ocasionando el problema”, informa la Dra. Yim. “Los medicamentos más viejos tienden a suprimir el sistema inmunológico entero, cosa que funciona, pero es un poco como dispararle a una mosca con una bala de cañón y pueden tener muchos efectos secundarios indeseables relacionados”.

La FDA aprobó el Benlysta, la primera terapia de propósito específico contra el lupus, en 2011. El Benlysta se administra directamente en la vena. Está diseñado para actuar sobre una proteína llamada estimulador de linfocitos B, lo cual puede reducir el efecto de las células anormales que se cree que constituyen un factor en la aparición del lupus.

La Dra. Yim advierte que el Benlysta no funciona en todas las personas y no se ha investigado lo suficiente aún como para saber si funcionará en las que padecen formas de lupus muy severas. Pero funciona bien en los pacientes con lupus en los que se ven afectadas la piel y las articulaciones, añade.

Los avances de las últimas décadas en la comprensión y el tratamiento del lupus han resultado en una vida más larga para las personas que padecen la enfermedad.

No obstante estos avances, aún hay mucha gente con lupus que necesita alternativas de tratamiento adicionales. La FDA mantiene su compromiso de colaborar con los investigadores y los formuladores de medicamentos para ayudar a hacer realidad nuevos tratamientos.

Este artículo aparece en la página de Artículos de Salud para el Consumidor de la FDA que muestra lo más reciente de todos los productos regulados por la FDA

27 de mayo de 2014

regrese al inicio

Page Last Updated: 05/27/2014
Note: If you need help accessing information in different file formats, see Instructions for Downloading Viewers and Players.