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U.S. Department of Health and Human Services

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La FDA actúa para que los alimentos para los animales sean seguros

FSMA Graphic - Foods Safe for Animals

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Por primera vez, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) está proponiendo tomar medidas preventivas para proteger todos los alimentos para animales contra bacterias, sustancias químicas y otros contaminantes que causan enfermedades.

Esto incluye la comida que los dueños de mascotas les dan a sus perros, gatos y otros animales de compañía, y los alimentos que los granjeros usan para su ganado.

Los Controles Preventivos para los Alimentos de Consumo Animal es la quinta norma que la FDA ha propuesto este año como parte del marco de inocuidad en los alimentos previsto por la Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos de la FDA, de 2011, que se centra en la prevención de enfermedades transmitidas a través de la comida.

El Dr. Daniel McChesney, Ph.D., director de la Oficina de Vigilancia y Cumplimiento del Centro de Medicina Veterinaria (CVM) de la FDA, explica que esta norma se propone establecer toda una nueva serie de protecciones para los alimentos de consumo animal. En la actualidad, la agencia interviene principalmente cuando hay pruebas de que alimentos contaminados para animales han llegado al mercado.

“A diferencia de las salvaguardias ya existentes para proteger los alimentos de consumo humano, actualmente no hay ningún reglamento que rija la seguridad en la producción de la mayoría de los alimentos para animales. No hay ningún tipo de análisis de los riesgos. Esta norma cambiaría todo esto”, afirma McChesney.

McChesney señala que la salud humana y la salud animal están entrelazadas. Las personas pueden enfermarse cuando el alimento para mascotas esta contaminado con bacterias que causan enfermedades como la salmonela. Cuando los dueños de las mascotas manipulan esos alimentos y se colocan sobre las superficies de la cocina, las bacterias se pueden propagar a los alimentos que su familia consume.

Y si un animal ha comido alimentos contaminados con una substancia química como la dioxina y luego entra en la cadena de suministro de alimentos, los consumidores absorben, a su vez, dicha substancia, poniendo en peligro su salud.

Al ayudar a prevenir la contaminación en los alimentos para animales, la norma propuesta protege a las mascotas y a las personas por igual, dice McChesney.

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La necesidad de un plan de seguridad

La norma propuesta crearía reglamentos para abordar la producción, el procesamiento, empaquetamiento y almacenamiento de los alimentos para animales. Se establecerían prácticas recomendables de producción para los edificios, las instalaciones y el personal, entre las cuales se incluiría la limpieza y el mantenimiento, el control de plagas y la higiene personal de quienes ahí trabajen.

También exigiría que las instalaciones cuenten con un plan de seguridad para los alimentos, realicen un análisis de los riesgos potenciales e impongan controles para minimizar dichos riesgos. Habría que dar seguimiento a esos controles y corregirse según fuese necesario.

Aunque esta norma es similar en muchos aspectos a la norma de Controles Preventivos para Alimentos de Consumo Humano que propuso la FDA en enero de 2013, McChesney explica que difiere en varios sentidos, porque los animales enfrentan riesgos diferentes.

Por ejemplo, dice, la norma propuesta para los animales no toma en cuenta los alérgenos, que son substancias que pueden causar una reacción alérgica. Esto obedece a que los animales no sufren el tipo de reacciones alérgicas que amenazan la vida, como es el caso en las personas. Pueda que tengan una reacción en la piel, pero no el tipo de choque físico que un alérgeno en la comida podría activar en una persona.

Por otro lado, las personas a veces toleran mejor contaminantes que ponen en peligro a los animales y no fueron de gran consideración en la redacción de protecciones para los alimentos de consumo humano. Por ejemplo, algunos animales son mucho más vulnerables a la aflatoxina, una toxina producida por el moho, y podrían morir después de consumir alimentos que la contengan.

La norma para los alimentos de consumo animal también está diseñada para prevenir los desequilibrios nutritivos en ellos. A diferencia de las personas, que obtienen sus alimentos de muchas fuentes, el alimento para un animal se supone que aporte una dieta completa y equilibrada, explica McChesney. Si un alimento no tiene suficiente cantidad de un nutriente en particular, el animal no tiene manera de compensarlo. Por ejemplo, los gatos necesitan tiamina (también conocida como vitamina B1), pero su organismo no la produce. Si no obtienen lo suficiente en su comida, pueden sufrir problemas neurológicos graves.

La norma propuesta se publicó en el Registro Federal, con un período de 120 días para recibir comentarios del público. La norma está registrada en el expediente oficial de la FDA, en www.regulations.gov, y también se puede acceder a ella en www.fda.gov/fsma.

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Normas de importación se suman a las salvaguardas

La norma propuesta para los alimentos de consumo animal funcionaría en conjunto con otras dos normas propuestas en julio de 2013 para ayudar a garantizar que los alimentos exportados a los Estados Unidos sean sujetos a los mismos criterios de seguridad en los alimentos de la FDA que se imponen a los producidos nacionalmente. Juntas, estas tres normas ayudarían a garantizar el mismo nivel de seguridad en los alimentos para consumo animal tanto nacionales como importados.

En uno de los ejemplos más tristemente célebres de contaminación en los alimentos para mascotas, perros y gatos de todo el país enfermaron y murieron en 2007, cuando se le agregó melanina, una substancia química utilizada para hacer plásticos, a los ingredientes de alimentos para mascotas importados de China. McChesney señaló que la FDA recibió alrededor de 18,000 denuncias de los angustiados dueños de mascotas en esa ocasión.

Los requisitos propuestos tanto en las normas de alimentos para animales como en las de importación están diseñados a ayudar a prevenir que esto vuelva a suceder, dijo.

En general, McChesney indica que el suministro de alimentos para animales es muy seguro. Sin embargo, en la medida que el mercado se torna más global y diversificado, se necesitas más protecciones. Al comprar alimentos para sus animales, los ingredientes pueden venir de cualquier parte del mundo, así que los productores de alimentos para animales y sus proveedores, sin importar dónde se encuentren, deben sujetarse a los mismos altos estándares, dice.

“Ya sea en el hogar o en la granja, la gente toma la seguridad de sus animales muy en serio, y nosotros también”, afirma McChesney.

Este artículo está disponible en la página de Artículos para el consumidor de la FDA, en la cual se publican las últimas novedades sobre todos los productos controlados por la FDA.

25 de octubre de 2013

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